Un Cuento Criminológico: O Lobisome de Vigo

Manuel Ferreiro Martínez de Aroxa (45 años), O Lobisome de Vigo mira fijamente a su entrevistador. Un hombre distante, de barba prominente y ojos oscuros, como negros caminos a la gruta de una locura íntima y enraizada. Su voz es grave, su acento gallego denso e inexpugnable. Manuel no está ni tranquilo ni nervioso, simplemente está. Tras su aspecto duro y rudo se esconde un mortífero secreto.

Manual jura a su entrevistador que él es un Lobisome. Un Hombre-Lobo que en las noches de luna llena siente un ansia terriblemente tangible y real; una palpitación en su corazón, latidos arrítmicos que funcionan como un metrónomo de su necesidad.

¡La sangre llama a la sangre!

–          Eu no so um homem, nunca o foi… so um lobo, lobo…– Y mientras habla muestras sus colmillos afilados.

El entrevistador continúa tomando notas. Al parecer, Manuel piensa que su humanidad es una burda  máscara, un artificio plástico ya que su verdadera naturaleza es la del Lobo. Hijo de una familia de agricultores gallegos, desde muy pequeño sintió un extraño gusto por la sangre y la carne. En su infancia devoraba conejos, liebres, cerdos, etc. Hasta que poco a poco comenzó a bajar al pueblo en busca de presas más grandes, jóvenes desprevenidas y borrachas a las que asaltaba en callejones oscuros para devorar. Manuel asesinó a seis mujeres a lo largo de los años.

Y entonces llegó Facebook. A través dela extensa red social, Manuel encuentra a Guillermina Cruz Sanxenxo. Una mujer oligofrénica de 30 años que busca un hombre que la devore en un macabro ritual. Guillermina quiere vivir para siempre, ser una sola persona a través un acto de tan sublime intimidad. Manuel, de manera amable, acepta.

Una noche de Mayo, Guillermina visita a Manuel tras haber intercambiado extensos correos con él. Guillermina trae chocolatinas y una botella de vino barato. ¡Esta noche cumplirá el gran deseo con el que lleva flirteando años y años!

Cuando las Fuerzas y Cuerpos de seguridad reciben una alerta anónima de los vecinos, encuentran un terrible espectáculo en la casa de Manuel. Una video-cámara de alta Definición es la única testigo de la formalización del contrato entre Guillermina y Miguel. El testamento visual definitivo de la ascensión de Guillermina a la vida eterna.

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Nota del Autor:

Este es un caso (Método del Caso) que he utilizado en mis asignaturas de Introducción a la criminología y Derecho Penal. Parte general.

En Introducción a la criminología me permitía introducir a los alumnos en el mundo del informe clínico-criminológico, mientras que en Penal General me permite discutir sobre la Responsabilidad Penal y los límites de la locura. Se trata de una adaptación del caso de Manuel Blanco Romasanta, mezclado con el suceso del caníbal de Weiss.

También existe una crítica velada a los factores criminógenos de las redes sociales.

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